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zierzo

Me mola

Valga la rebuznancia

Valga la rebuznancia ¡Ay que ver cómo está el mundo! Ayer cenemos en un restaurante, puesto que era nuestro decimosegundo aniversario. Habían, por lo menos, 20 personas en el local. Todos comían y bebían sin llamar la atención. Bueno, todos no. Detrás nuestro un señor con la camisa a rayas hablaba muy mal. Vamos, que nos destornillábamos de risa. Sus incorreciones eran cada vez más y más graciosas.Y contra más hablaba, más nos reíamos.
El hombre debió darse cuenta, por que enseguida nos gritó: "¡Iros a la mierda!".
Pero ese no fue el momento más álgido de la cena, ya que el hombre intentó agredirnos. Afortunadamente, el dueño del local jugó un papelmuy importante en nuestra defensa, al sacarle para fuera. A sí mismo, recalcó que nuestra actitud no había sido adecuada.
No sé a donde se fue pero, en aquel momento la noche dio un giro de 360 grados. Lo que había empezado de forma emocionante, ahora era triste.
Bueno, en realidad, y valga la rebundancia, realmente todo fue muy triste.

Tardes de tele y bocadillo de nocilla

Tardes de tele y bocadillo de nocilla O cómo en pocas palabras pudo mi mejor amiga resumir todo eso que recuerdo a veces, con nostalgia y una gran sonrisa a la vez:
"...molaba más cuando eras niña...sólo tenías que ir a la escuela...comiendo nocilla y viendo la tele..."
"...yo no entendía por qué los problemas de los mayores podían ser más difíciles que los problemas de matemáticas..."
Jo, qué años aquellos.
Me gustan los ratos, muy largos a veces, que pasamos con los amigos comentando todo lo que hacíamos cuando éramos pequeños: las carreras de bicis, partidos interminables de fútbol, la caseta del árbol, las tardes de "pesca", los inventos maravillosos, las partidas de chapas, los Trotamúsicos, Heidi, Fraggel Rock, la rana Gustavo...